Tengo un cuaderno el cual únicamente al final de sus días, fue utilizado como una pared que rasguñé hasta que mis manos sangraron. Tengo notas muy tristes, notas horribles, me duele mucho que las personas me vean como una señorita!, aunque tengan las intenciones más amables posibles. Comprendo de dónde sale está percepción, la comprendo completamente. Hoy es el primer día en mucho tiempo en el que me enfrentó a decir, mi nombre es Damián, en el que me enfrentó a entrar a un baño de hombres otra vez, cosas que no había hecho en mucho tiempo. Soy una persona amable, soy una persona con un temor terrible a otra personas, soy un perro asustado que quiere jugar con una pelota que no es suya. Buscando mis contraseñas bancarias en este cuaderno, llegué a esas anotaciones. He perdido tanto tiempo, pero eso no es necesariamente malo. Tal vez solo estaba sobreviviendo.
Este año quiero hacer muchas cosas para terminar de esculpir los pedacitos de mi que necesito sean diferentes. Esculpir la persona que quiero ver en el espejo cuando despierte y escuchar que la voz que responde por mi, sea la mía, sea una voz agradable, sea lindo.




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